El Tuburón acecha la liga.
Aunque los pronósticos de temperatura registraban cielo despejado, una lluvia de goles cayó sobre el estadio Metropolitano de Barranquilla. Aquellos infortunados amantes de la impuntualidad y el desespero que llegaron a los 20 minutos del primer tiempo, ya se habían perdido parte del festín de goles en el cual Bacca y Enamorado fueron protagonista.
Al minuto 4
el ex goleador del Milán, Villarreal adelantaba al equipo barranquillero, No
hizo falta compañero ni cómplice, Bacca recibe una pelota sin peligro ni hazaña
porque todo el haría solo. Se da media vuelta y como granjero con motosierra,
cada defensor antioqueño que se iba encontrando en el camino lo iba derribando
hasta entrar al área pequeña y con el úlltimo aliento batir a Mosquera.
En un estadio
sin espacio para un alfiler, con las gradas avivadas por el gol y es
espectáculo, símbolo de la pasión y el amor costeño por su equipo, un tipo sin
odio, un enamorado del área, vuelve a alentar las redes al minuto 16. No
pareció una jugada complicada, 3 toques en salida, buena visión de Cariaco, el
desequilibrio de Fuentes y el drible a la impaciencia y la desconcertada
defensa rival, José Enamorado la cruza para el 2 a 0.
Las
sensaciones en el Metropolitano parecían de goleada y como la temperatura
subía, tuvieron que tomar una pausa de hidratación. Independiente Medellín, fue
el que mas sacó provecho porque además refrescó ideas y conceptos. Aquel
avasallante equipo tiburón que parecía ir por el tercero dejó de tener la
pelota y el protagonismo, DIM estaba de vuelta.
Luego de un
córner, entre una marea de piernas propias y rivales, Ortiz ve que un balón va
sin destino aparente entrando al área y sin marca ni gran ambición pone la
pierna perfecta para batir a Mele y descontar 2-1. Ante el silencio sepulcral
DIM termina el primer tiempo sobre el rival que lamentó no poder adelantar las
líneas ni el cronómetro.
En el segundo
tiempo, ambos equipos temieron al riesgo y optaron por buscar espacios que poco
a poco fueron cayendo a manos de Mele, una de las figuras del partido. Pero
otra vez por izquierda, Junior encontró un “espacio” y como astronauta
plantando bandera en la luna, bandera de goleador, Bacca se da media vuelta
dentro del área y le da el tercero a Junior.
Alfredo Arias
vio que un 3-1 parecía inmenso y hasta inalcanzable en la final, por lo que
desde el banco continuó con cambios e ideas. Otra vez la pelota parada, otra
vez en los minutos finales, DIM entendió aquel mandamiento que reza “2
cabezazos en el área es gol” fue su salvación. El charrúa Varela se levanta
dentro del área tal cual trapecista del Circo del Sol, y antes de que saliera
Diego Moreno la cabecea al fondo de la red para un esperanzador y vivo 3-2.
No valieron
más esfuerzos y ponerse la capa de hidalguía por ahora, Junior se llevó el
primero de la final y ya sueña y respira campeonato, pero esta vez el “tiburón”
es el acechado.
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